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Cómo hackear la comunicación para lidiar con comentarios ofensivos

En la interacción emisor y receptor hay todo un ecosistema de variables y etapas que no necesariamente son obvias.

Poder intervenir en estas etapas es crucial para evitar ser víctimas de la frustración, el enojo y el resentimiento ante comentarios negativos.

Al emitir un mensaje el emisor siempre tiene una intención positiva, dónde positiva no significa “buena para todo el mundo” sino más bien la intención de satisfacer una necesidad.

Esa necesidad puede existir por muchos motivos, por ejemplo: la intención de que alguien escribe un comentario ofensivo en redes sociales puede ser originada por muchos motivos de un contexto completamente invisible para los que interactúan ahí, por ejemplo: un mal día, un estado de cansancio o frustración debido al trabajo, una mala noticia, etc. Cabe la posibilidad de que esa intención no sea estrictamente ofender sino expresar furstración. Incluso es posible que esta persona ni siquiera se esté dando cuenta de la razón de su frustración.

Por otro lado, tenemos al receptor. Cuando el mensaje es procesado hay varias etapas también y estas también pueden verse influenciadas por estados de alta o baja energía y por otros motivos ajenos al contexto del emisor.

Cuándo somos los receptores de un mensaje tenemos que entender el mensaje primeramente y luego asociar una creencia y una reacción a este mensaje.

Por ejemplo: si recibimos un insulto tenemos que poder entenderlo. Si este insulto si estuviera en otro idioma que no conocemos, posiblemente ni siquiera notemos que nos están insultando.

En el caso de que logremos entender, podemos elegir asociar una creencia al mensaje, podemos elegir creer que ese mensaje representa algo de nosotros o no y con esto desencadenar una reacción interna.

Y por último, podemos expresar una reacción hacia el exterior y esto es también una elección.

En estas etapas es dónde tenemos el poder de intervenir una vez entendido el mensaje y podemos elegir la reacción que queremos para nosotros mismos y para los demás.

A esto es justamente a lo que se refería Viktor Frankl en su frase:

“Entre el estímulo y la respuesta existe un espacio. En este espacio se encuentra nuestro poder para elegir la respuesta. Y en nuestra respuesta descansa nuestra libertad y nuestra capacidad para crecer como personas”

Tenemos este poder. Es un poder tan inmenso que ayudó a Frankl a soportar el infierno que significó para él vivir en un campo de concentración Nazi y aunque necesita una cuota importante de práctica es posible alcanzarlo.

Recuerda estar presente siempre que puedas porque la libertad y el buen vivir está en los pequeños detalles.

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